Después de 2003 y el paramilitarismo se pasa, según el CNMH, de una violencia asociada con el conflicto armado a una situación de inseguridad, relacionada con la criminalidad mafiosa, y hay una hegemonía de la Oficina de Envigado. Tras la extradición de Don Berna, hay disputas por la Oficina, la guerra termina con un «»pacto del fusil»» en 2013. Si en la administración de Fajardo se hablaba de “donbernabilidad”, en 2013, en la de Aníbal Gaviria se habla de «pactos de fusil», y en 2017, en la de Federico Gutiérrez, arrestan al secretario de seguridad por nexos con la Oficina.
La escena Punk de Medellín permanece crítica frente a las administraciones locales y los contextos de militarización de todos los grupos armados. A partir de 2011 hay un proceso de diálogo y negociación entre el Estado, representado por el gobierno de Juan Manuel Santos, y la guerrilla de las FARC, que se desmoviliza en 2016. Esto facilita procesos de memoria histórica en los barrios populares de la ciudad, y a la vez el reconocimiento de memorias subterráneas de la escena punk.
En el sector en proceso de profesionalización, se pueden mencionar diversos cambios: David Viola y Mónica Moreno, miembros de la banda I.R.A., son directores de Altavoz de 2011 a 2013, aumentando el acercamiento a la escena y su participación en el evento. Además, traen grupos internacionales representativos para la cultura punkera.
Mala Hierba en el Ateneo. Conversatorio de lanzamiento del libro Mala Hierba, sobre la historia del punk en el barrio Castilla. El evento se realizó en el Ateneo Porfirio Barba Jacob, y contó con la presencia de Carlos Alberto David, el autor, y de Marco, el editor, de la librería La Valija de Fuego, de Bogotá. Archivo Juan Fernando Subero.
Insurgentas. Concierto de la banda anarcopunk Insurgentas en el 2.º encuentro del parche “Alkaldía Punk” en Envigado. Año 2011. Archivo Juan Fernando Subero.
El sello español Beat Generation reedita la banda sonora de Rodrigo D. No futuro en 2015. El Festival Altavoz contribuye a su proceso gradual de canonización mediante un homenaje realizado en 2016, y la invitación a algunas de las bandas que participaron en ella, para tocar en el cincuentenario. P-Ne y Peste Mutantex (amalgama de las bandas Peste y Mutantex, de la primera ola local del punk), tocan en el Festival y reactivan su carrera musical, regraban sus viejas canciones, componen temas nuevos, y tratan de insertarse en el circuito nacional de festivales como Rock al Parque, Manizales Grita Rock, etc.
La apropiación del Festival Altavoz es cada vez más fuerte en el sector HTM de la escena. Además, la participación de bandas tradicionales ha terminado por legitimar el Festival a los ojos de los escépticos. La escisión profunda de la escena permanece, pero el Festival y la red de festivales de barrio que ha surgido junto a él, evidencian la existencia de vasos comunicantes entre sectores, economías e identidades atravesadas por los consumos.
En 2014 la nueva dirección del Altavoz es de Felipe Grajales y Luis Grisales. Hay más bandas con mujeres, hay subescenas nuevas, como el horror punk. Hay brechas generacionales profundas, por ejemplo, algunos punkeros jóvenes han conocido el punk en un Altavoz. Surge la categoría Core, y se diferencia el punk del HC NY que ha ganado autonomía. Resurgen escenas como el post-punk y el ska, y se fortalece la relación con el metal, la electrónica y el hip hop.
El componente formativo del Festival vira hacia la internacionalización. Surgen otros procesos de promoción de la industria cultural, como el mercado cultural Circulart, organizado por la Red Latinoamericana de Productores Culturales (Redlat) desde 2010, y la plataforma El Pauer, de Comfama y Ruta N, que comienza en 2018. El Festival se enfoca en la formación para insertarse y circular en el mercado cultural en el extranjero, por eso se firman acuerdos de intercambio con festivales en Latinoamérica. El mercado no se piensa en las antiguas coordenadas de mainstream y underground, sino como nichos asociados con diversas escenas y subculturas globales. La idea es circular por ellos con soltura; además de actores de la industria musical masiva, se invita a participantes de circuitos como el metalero, el del hip hop o el del hardcore a los procesos.
Otro elemento importante para la internacionalización, esta vez del sector HTM, es el surgimiento de Ruido Total Records, sello de Esteban Mesa, antiguo punkero de Medellín que ha vivido en Brasil y Francia, quien se especializa en la producción de discos de vinilo. La circulación internacional de dicha producción discográfica ha contribuido a afianzar lazos con escenas nacionales e internacionales, y ha abierto puertas a giras en el exterior.
Medellín se ha insertado en el circuito internacional de giras del punk; la circulación de bandas europeas y norteamericanas, es más habitual después del 2010. Hay un cambio de actitud en las bandas nuevas y locales, que ven la circulación global como algo factible y normal, grupos como Infesto, Fértil Miseria, Los Suziox o Manicomio Punk han hecho giras europeas después de 2011, basadas en circuitos punk de colectivos y medios autónomos, casas ocupadas y centros sociales autogestionados.
Nación Criminal. Concierto de la banda Nación Criminal en el teatro al aire libre Carlos Vieco, durante el Del Putas Fest. Año 2012. Archivo Juan Fernando Subero.
Rosita y Los Nefastos. Concierto de la banda Rosita y Los Nefastos en el 3er encuentro de la Alkaldía Punk, en el bar Barnaby Jones (Envigado). Año 2014. Archivo Juan Fernando Subero.
El sector HTM de la escena sigue dialogando con su contexto, sigue estando politizado, a pesar de la disolución de la escena anarco-punk como una subescena diferenciada. Algunos colectivos trabajan con procesos comunitarios en los barrios, a la vez que las bandas se acercan a temáticas asociadas con la memoria y el movimiento de víctimas. Los miembros de la escena punk han crecido, muchos han estudiado y viven sus vidas profesionales como activistas o investigadores en organizaciones de derechos humanos, comunitarias u ONG asociadas con el movimiento social. La escena tiene acceso a fuentes críticas que le permiten seguir bien informada.
Las casas punk, para usar un nombre general, ofrecen posibilidades de empoderamiento del movimiento, y escenarios donde es posible experimentar formas inéditas de subjetividad y de relacionamiento. La cultura del HTM y la actitud punk son asuntos vitales en estos procesos. Espacios como el Centro Social y Cultural Libertario o el Hormiguero son importantes epicentros de la escena, el ruido y las identidades a nivel local.
Continúa el repliegue de la escena hacia las comunas, hay micro escenas en diversos barrios. Pero, a diferencia de la década de 1980, hay dinámicas de articulación entre parches barriales y eso evita tensiones territoriales. Los conciertos siguen siendo escenarios de encuentro, emergiendo con fuerza otros eventos como conversatorios, ferias de material alternativo o proyecciones de películas relacionadas con la cultura punk o sus luchas, y otros afines.
La cultura HTM encuentra nuevas prácticas y explora nuevos terrenos: la autogestión del propio transporte mediante el uso creciente de la bicicleta, la exploración de mundos como el editorial, el audiovisual, los malabares, el teatro, y las artes circenses. Estas prácticas se enriquecen y se resignifican al acercarse al movimiento comunitario, a diversos movimientos sociales, y a escenarios callejeros en los que se construyen otros sentidos sociales y culturales.
Casi Nada. Concierto de la banda hardcore punk Casi Nada en el bar Yagé, barrio Castilla. Año 2016. Archivo Agrupación Casi Nada.
Los Suziox. Concierto de la banda Los Suziox en el Claustro de Comfama, en la Plazuela de San Ignacio. Año 2018 (aproximado). Archivo Agrupación Los Suziox.
La cultura HTM de la escena Punk abarca diversas prácticas, escenarios y actores. Algunos que se pueden mencionar incluyen sellos discográficos como Ruido Total Records, Sin Temores Records, Chivo Expiatorio, Liberación Records, Ilegal Rekords, Mierdallo Records, Sin Piedad Records, Caleju, Malombia Records, Navash,TKG Records, Bajo Perfil, Berta, Descomunal Records, y otros pequeños sellos asociados con la producción local de vinilos. Algunos sellos discográficos que siguen produciendo en CD como Conspiracción Recs o Del Carajo. Algunos proyectos comunicativos como Mentes en Disturbio y la emisora Punk en Las Venas, y espacios autogestionarios como el Centro Social, hoy El Homiguero. Finalmente, surgen espacios para la circulación de bandas y música como los bares Antisocial, El Sub y Ciudad Frecuencia, los cuales, indiscutiblemente han sido los ejes culturales de las economías y la escena punk local de Medellín y el Valle de Aburrá.
PUBLICACIONES
Entre 2010 y 2019 los fanzines adoptan diseño digital y circulan en ferias, conciertos y espacios alternativos como El Hormiguero, La Chispa y otros. La fotocopia dejó de ser central y las publicaciones no solo están ligadas al anarquismo, sino que priorizan las memorias de la escena, las identidades, las agrupaciones y la promoción de la cultura HTM.
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El Aguijón, Número 22 de 2013. Periódico autónomo de inspiración libertaria, nacido como mural y luego impreso. En este número se anuncia el cierre del Centro social, que había apoyado su publicación.
Comisdepun, Número 1 de 2015. Fanzine punk de corte humorístico realizado por Álex Cuervo. Explora el lenguaje del cómic, la animación gráfica, la sátira y la cultura HTM.
Brugmansia, Número 1 de 2017. Fanzine anarcofeminista con exploración de discursos decoloniales dedicado a prácticas, luchas y legislación relacionada con el aborto en Colombia.
PODCAST
En este sexto episodio se abordan los arraigos de la cultura HTM y la comercialización. El Festival Altavoz impulsa la circulación con formación, acuerdos internacionales e intercambios de bandas, mientras Medellín entra al circuito global del rock, con visitas frecuentes de grupos europeos y norteamericanos. En paralelo, colectivos HTM se consolidan y los conciertos de cancha en barrios populares se afianzan como contrapeso a la profesionalización.
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VIDEO
Mientras el mundo redescubre el vinilo, Medellín mantiene sus eventos y procesos institucionales, espacios de resistencia y una prolífica producción punkera.
Dos ramas de una escena dividida coexisten para permanecer y (r)evolucionarse: una que busca profesionalización e impacto masivo, otra que profundiza en la autogestión y la crítica política radical. Nuevos horizontes de ser, hacer y vivir el punk.
LISTA DE CANCIONES
Esta lista se divide en dos secciones que reflejan diversas vertientes actuales de la escena punk y los puentes que las conectan. Las primeras 10 canciones pertenecen a bandas cercanas a la cultura HTM y a la tradición anarcopunk aún activa. Las siguientes 10 corresponden a grupos en proceso de profesionalización, pertenecen a escenas como la del hardcore NY, el ska y el post-punk, con diversos niveles de interacción con la escena y la estética punk. Algunos espacios institucionales como Altavoz o diversos festivales de barrio, han tendido puentes entre diversos sectores de estas escenas, pero los vínculos con los circuitos y valores de la cultura HTM permanecen en amplios sectores de la escena.
REGISTROS DE VIDEO
Este período sigue marcado por una mayor abundancia de registros, hechos con celulares y tecnología más asequible que en el siglo XX. En este período hay algunos registros del Festival Altavoz que, por un lado, evidencian el crecimiento y la evolución del festival; y por otro, muestran los niveles crecientes de apropiación del mismo por parte del sector HTM de la escena. Estos registros muestran que la división de la escena permanece, pero también evidencia que hay vasos comunicantes entre los diversos sectores de la escena, que parecían más escindidos en períodos anteriores. También se nota la creciente internacionalización de la escena, tanto en el sector HTM, como en el más profesional, tanto en que hay más visitas de bandas extranjeras, como en que hay más circulación internacional de las bandas punk de Medellín.