En 2003, comienza un proceso de negociación con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que culmina con su desmovilización en 2006. En 2008 son extraditados algunos de sus líderes, y esto desemboca en una nueva guerra entre combos y una gran crisis de seguridad urbana en la ciudad. Tanto alcaldes como gobernadores son elegidos por períodos de 4 años, a partir de 2004. En la alcaldía estuvieron Sergio Fajardo (2004 -2008) y Alonso Salazar (2008-2012). En la gobernación, Aníbal Gaviria (2004-2008) y Luis Alfredo Ramos (2008-2012).
En lo musical, en 2005, Altavoz se consolida como un proceso, va más allá del concierto piloto de 2004. La escena punk HTM es reticente a participar, no hay confianza en la Alcaldía ni en la institucionalidad cultural. Algunas escenas cercanas al punk como el ska y una escena reggae que ha surgido de ella y empieza a predominar, o la escena neopunk y la del rock alternativo, sí se interesan en el festival desde el comienzo.
Desde este año, el proceso de selección de bandas se hace por convocatoria, y se evalúa su hoja de vida y una grabación. A partir de 2006, después de la preselección, se hacen conciertos previos ante un grupo de jurados. Las bandas compiten en categorías diferenciadas por géneros musicales. De igual forma, el festival Altavoz propone un componente formativo, el cual en un principio busca la cualificación musical de las bandas y la difusión de fundamentos de “mercadeo”.
Sornero Desadaptado. Concierto de Los Sorners junto a Desadaptadoz en el bar La Verija, barrio Castilla. Año 2004. Archivo Dolman Gil.
Fechoría. Formación inicial de la banda de streetpunk Fechoría en concierto en La Estrella. Integrantes: Dolman Gil, Andrés Tobón, Carlos Serna y Navas. Año 2006. Archivo Juan Fernando Subero.
En 2007, con el proceso democrático que permite a la comunidad decidir sobre proyectos de inversión pública conocido como Presupuesto Participativo, surgen festivales de barrio con mayor factura, como Rock Comuna 5 y Rock Comuna 4 (Castilla y Aranjuez, respectivamente). En estos festivales se combinan la experiencia organizativa del Altavoz con las experiencias en el mundo barrial y comunitario de los nuevos actores de la escena.
En 2008 se elige a Santiago Arango, del medio de comunicación local HagalaU, como director del Altavoz. En 2009, se hacen adecuaciones de la cancha Cincuentenario, el espacio físico donde se realiza el Festival, cerca de la Universidad de Antioquia. El festival aumenta el diálogo con diversas identidades y géneros musicales, y crece. La participación de los escépticos aumenta gradualmente. Se fortalecen las alianzas con Rock al Parque y otros festivales nacionales y latinoamericanos, se hacen intercambios y se logra mayor circulación de las bandas locales y nacionales. Se traen invitados de Rock al Parque al componente formativo de Altavoz, y se plantean discusiones similares en ambos festivales. El foco del componente formativo se amplía a toda la escena, más allá de las bandas y los músicos.
En el sector HTM de la escena, surge una segunda ola de bandas anarcopunk con grupos como Renkore, Agitación, Ingobernables, Arroja La Bomba, Insurgentas, Sangre Obrera, Krujido, Atrapados en el Tiempo (La Ceja) y O.D.I.O. (Oposición Dirigida al Injusto opresor). Surgen diversas iniciativas de articulación entre colectivos, que culminan en una Coordinación Local Anarquista, que estuvo activa entre 2008 y 2010, y articuló colectivos y confederaciones en Bogotá, Cali y Bucaramanga, además de contactos en algunos otros lugares del país.
En 2005, se funda en el barrio Las Cabañas, del municipio de Bello, la sala de ensayo Gato Negro. Algunas de las bandas que ensayan allí se quejan de que las bandas viejas se llevan toda la atención en los carteles de los conciertos que se organizan en todo el Valle de Aburrá. Se convierte en una iniciativa de organización y articulación de la escena, con las bandas emergentes como protagonistas, configurándose la Familia Gato Negro, una amplia red de apoyo y articulación de bandas, que pretende abrir espacios para las agrupaciones nuevas.
Ante la crisis de seguridad de la ciudad en 2008, se decreta el toque de queda en diversos territorios, y algunas personas cercanas al punk fundan el Colectivo por La Vida Toke de Salida, en la zona noroccidental. De este proceso surgen diversas iniciativas organizativas de la zona, como el colectivo Ciudad Frecuencia, que lidera la producción artística y la gestión cultural en el territorio, y crea espacios propios de resistencia y disputa no militar del territorio.
Los Muertos en vivo. Grupo Desadaptadoz en concierto junto a la banda anarcopunk española Los Muertos de Cristo, en la Corporación del Jazz. Año 2007. Archivo Juan Fernando Subero.
Casa Krujido. Concierto de O.D.I.O. en sus inicios, realizado en Casa Krujido, Caldas. Año 2008. Archivo banda O.D.I.O.
El acceso a internet aumenta, la digitalidad nos impacta económica y culturalmente. La Comisión de Regulación de Telecomunicaciones calcula que en 2005 hay seis veces más afiliados a internet que en 2000. Por esta razón, se expande la música, y el formato CD facilita dicha circulación. Se queman discos en lugar de grabar casetes. Las bandas adoptan un nuevo lema en sus productos discográficos: “Piratea y Difunde”. La «quemada» y difusión clandestina no se asume como un riesgo para el sector HTM de la escena. Más bien ofrece posibilidades de circulación y difusión a las bandas. Con frecuencia se queman CD o DVD con infinidad de canciones en formato MP3, que pueden contener discografías enteras de grupos de todo el mundo.
Quienes tienen internet, graban CDs y DVDs con música para quienes no lo tienen, y con frecuencia cobran por eso. Por esta razón, la figura del coleccionista, tan importante en otros momentos, prácticamente desaparece, o modifica sus formas, prácticas y rol, apareciendo otras carreras. A pesar de los cambios tecnológicos, se conserva el consumo de música en la calle. Inicialmente, en los 80 y 90, fue con grabadoras de casete y de pilas. Luego, en el siglo XXI, se hace con parlantes digitales bluetooth, dispositivos tipo iPad y memorias USB (pendrives).
Son pocas las mujeres en la escena y por fortuna son protagonistas. Las ideas del feminismo y el anarcofeminismo son apropiadas por las punks, y esto alimenta una posición de autocrítica frente a la escena de los ochenta.
Se entiende la importancia de los espacios físicos para la continuidad de los colectivos. La Red Juvenil se convierte en punto de encuentro frecuente de individuos y colectivos punk. En 2004, algunos punks ocupan una casa en inmediaciones de la Red Juvenil, en el centro de la ciudad. Otros ejemplos son la Casa Krujido, en Caldas, donde la agrupación Krujido hizo talleres, proyecciones audiovisuales, conciertos, etc., y la casa de Atrapados en el Tiempo, en La Ceja, que se convirtió en un centro cultural anarcopunk en 2006, e incluso atraía visitas del Valle de Aburrá.
A partir de 2009, comienza el declive de la escena anarcopunk. Dicho ocaso se asocia con varios eventos: por un lado, el final de la Coordinadora Local Anarquista (2009), que coincide con la grabación de la recopilación: «Juventudes Sonoras de Nuevos Renaceres Insurgentes», la cual sale a la luz en 2010. Por otro lado, algunos integrantes del colectivo de objetores salen de la organización Red Juvenil en 2010. Como resultado, en 2011 se realiza el último Antimli Sonoro, en el que la lucha feminista aparece asocidada a la lucha antimilitarista y la objeción por conciencia.
Agitación. Concierto de la banda crust Agitación junto a la agrupación puertorriqueña Cojoba, realizado en Itagüí. Año 2008. Archivo Juan Fernando Subero.
Circo y HTM. Prácticas asociadas con los malabares y el circo callejero en Jornadas Libertarias locales realizadas en el barrio Manrique Guadalupe, el 11 de agosto de 2007. Archivo Juan Fernando Subero.
En términos de las economías punk, aumenta y se abarata la producción discográfica, gracias a la globalización, los estudios caseros y la producción de discos quemados (CD-R). Con esto, se consolidan iniciativas HTM como las distribuidoras de material alternativo, las salas de ensayo y los estudios, que aumentan la cantidad de personas en oficios como productores musicales, técnicos de sonido, roadies o apoyo técnico para salas de ensayo y eventos. La circulación de música local y extranjera aumenta, gracias a la piratería, y la distribución clandestina de discos quemados, bajados de internet. Los colectivos consiguen espacios físicos y se sitúan en el centro, barrios y otros municipios.
Por el lado más cercano a la nueva institucionalidad cultural, comienza a consolidarse un incipiente mercado para los grupos de rock y otros géneros afines, quienes pueden circular en diversos festivales a nivel nacional, a la par, de una red de festivales de barrio en algunas comunas. En estos eventos, los grupos pueden tocar en mejores condiciones técnicas (que a su vez deben aprender a controlar, lo cual implica también mayor cualificación de los músicos), y cobran un cachet que supera con frecuencia los ingresos que generan los conciertos y festivales HTM. Además, algunas de las instituciones que participan en dicha red, como las cajas de compensación familiar, los medios locales de comunicación escrita, radial y televisada son también organizadores de eventos y clientes de los grupos en dicho mercado.
PUBLICACIONES
La consolidación del anarcopunk en Medellín se evidencia en la proliferación de fanzines libertarios. El diseño pasa de lo artesanal a lo digital y su circulación se amplía con tirajes impresos, sin perder de vista las fotocopias. La producción editorial, asumida colectivamente, aunque se vende, tiene un fin pedagógico y político más que económico.
CLIC EN CADA IMAGEN PARA DESCARGAR LOS FANZINES
Atina … al sistema, Número 2 de 2006, realizado por el colectivo GEL (Grupo
Experimental Libertario), dedicado al sistema carcelario y a los presos políticos.
Subversivo, Número 2 de 2008, producido por un colectivo libertario sin nombre
definido. Publicó cinco números sobre contracultura, ecología, arte y resistencia.
El Aguijón, Número 5 de 2009, surgió como periódico mural en la Universidad
Nacional sede Medellín y pasó al papel, con el fin de contrarrestar el discurso de la
prensa mayoritaria.
PODCAST
En este quinto episodio exploramos la economía punk desde dos procesos paralelos. Por un lado, la profesionalización de la práctica musical, consolidada por la apuesta de la Alcaldía de Medellín con el Festival Internacional Altavoz como proceso continuo y no como evento coyuntural. Desde su segunda edición, el festival incorporó un componente formativo que avanzó con fuerza en este período. Por otro lado, revisamos el papel de la acción directa Antimili Sonoro en la politización de la escena y las contribuciones del anarcopunk al punk del Valle de Aburrá.
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VIDEO
La división iniciada a fines del siglo XX se consolidó definitivamente entre 2005-2009. Mientras un sector de la escena buscaba su inserción en la industria cultural, otro radicalizó su postura anticomercial y pro cultura libre.
La escena anarcopunk vive su auge… y también su declive entre 2009 y 2011. La cultura HTM se reinventa, mezclando lo artesanal y lo manual con nuevas técnicas y tecnologías.
LISTA DE CANCIONES
Esta lista recoge la producción discográfica de la segunda ola anarcopunk local, surgida a mediados de los 2000. Aunque el punk como apuesta política vivía tensiones internas, la creación cultural se expandió con fuerza. Por eso, además de 10 canciones centrales, se incluyen 10 Bonus Tracks de grupos con sonoridades alternativas cercanas que, en distintos momentos, compartieron espacios con la escena punk.
REGISTROS DE VIDEO
Registros audiovisuales de toques en canchas, bares y fábricas; materiales que presentan lazos solidarios con procesos sociales y comunitarios; y documentales que muestran la tensión entre quienes buscaban profesionalizar su práctica artística y quienes permanecían fieles a la cultura HTM y sus redes autónomas de circulación. Estos videos permiten reconocer la inserción de la escena punk en circuitos translocales y sus conexiones con luchas más amplias e internacionales.